atar, teñir, andar.


El tie-dye es una técnica para teñir tejidos que surgió a mediados de los 60 en Estados Unidos. Asociada al movimiento hippie y a la proyección psicodélica del alma humana, esta manera de colorear telas se basa, sobre todo, en el azar: dependiendo de los nudos que te apetezca atar, el tinte se mezclará con la prenda de una forma u otra. Jamás igual. No sé vosotros, pero yo quiero irme a vivir a este concepto y plantar muchas flores en sus ventanas.

Parece que a Converse le pasa lo mismo que a mí. Porque, esta temporada, la marca de zapatillas lanza su colección Chuck Taylor All Star Tie-Dye, que explota en forma de mil colores en degradé para recordarnos que al aburrimiento hay que decirle siempre que no. La parte más difícil es elegir solo un par de entre su gran variedad de modelos y combinaciones cromáticas. La fácil, ensuciarlas este verano de festival en festival.